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No es la flecha...
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - por Ariadna Rivera
Sin definición, metas y objetivos específicos, el Internet no alcanza su potencial en el sistema educativo.
Desde 1993, con la llegada del concepto de un Internet generalizado que conocemos como el WorldWide Web, se predecía y pronosticaba que se convertiría en una herramienta educativa sin par.
Los beneficios son ya bien conocidos: información al instante de casi cualquier tema, recursos de aprendizaje, psicología, pedagogía y de salud que tanta falta hacían a nivel escolar y familiar. El caudal de conocimiento que es accesible ahora a través del Internet para padres, maestros, estudiantes y personal escolar no docente es tan vasto que casi toda situación que se pueda enfrentar durante los años escolares está definida, o al menos delineada, en alguna parte del Internet y al alcance de la mano.
¿Entonces por qué se siguen reportando bajas en rendimiento escolar para todos los grados? Aclaremos que se reportan resultados "pares" o hasta aumentos minúsculos, pero esto luego de re-evaluaciones y puntuaciones modificadas como si el rendimiento escolar fuera un examen sin importancia que se puede medir con una "curva".
Con más y mejores herramientas, se esperan mejores resultados. Eso aplica en toda industria, y la educación, la industria de la enseñanza, no escapa esa expectativa. O al menos, no debe.
Decir que el Internet es el problema no aclara la situación. Señalar con dedos acusadores a los padres, las escuelas, los maestros, el departamento de educación que sea o a la sociedad en general, o incluso a los mismos estudiantes, es obviar el problema en medio de opiniones mayormente inútiles.
¿Cómo se resuelve esto? Lo primero que se debe hacer es definir claramente la situación del Internet en relación a la educación. Esto significa definir cómo se va a usar el Internet a nivel estatal, regional, escolar y de salón de clase, por materia, y aplicado directamente a los maestros y estudiantes. No es crear una definición enciclopédica sino una serie de objetivos y metas claves por renglón, o sea, un mapa sencillo y flexible que indique la dirección a seguir y permite que la ruta sea trazada, no por el personal más ajeno a la situación, sino por quienes la enfrentan y viven diariamente.
La inmensidad y potencial del Internet no se encamina sola porque requiere una intervención directa de aquellas personas que más beneficio le pueden extraer. Eliminar el uso del Internet, como se ha sugerido en otros foros, es como eliminar la gasolina porque es flamable. Usada sin control, la gasolina es una bomba en ciernes. Usado sin control, el Internet es una vorágine intelectual. Su control enfocado, su cultivo para el mayor beneficio educativo ahora y en el futuro, depende totalmente de nuestra voluntad, talento y esfuerzo. Todavía estamos a tiempo. Pero no por mucho.
Ariadna Rivera fue Directora de Mercadeo de VERNet y maestra arivera@vernetwork.com
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