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La infuencia de la sociedad del conocimiento
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Parte II: Fundamentos y valor cambiante de la sociedad del conocimiento.
Habíamos discutido en nuestra columna anterior, que era necesario poner en una perspectiva histórico-incremental el desarrollo de la sociedad y el reto que el mismo
supone al diseño y configuración de las organizaciones. Además, que el diseño y desarrollo de modelos de negocios electrónicos no está exento de las implicaciones
socio-organizacionales que dan forma a la realidad de Puerto Rico en el Siglo XXI.
Para cimentar nuestra discusión presentamos y discutimos de manera general el modelo de tipología social de cuatro dimensiones de Henry Jacobi, y ya hablamos sobre
las primeras tres dimensiones: sociedad agrícola, sociedad industrial y sociedad post-industrial. Dejamos en el tintero la discusión de la cuarta dimensión del modelo, la
sociedad del conocimiento.
Según Jacobi la sociedad del conocimiento define o identifica al conocimiento mismo como su fuente de riqueza. Este punto es sumamente interesante, porque de las
cuatro dimensiones ésta es la única que no cimenta su estructura valorativa sobre la posesión de un pedazo de tierra, dinero o capital. Muchos años antes esta realidad de
nuestros días, había sido quasi-profetizado por Sir Francis Bacon con el siguiente enunciado: "El conocimiento es poder". Esto supone un cambio radical en términos
del desarrollo de las organizaciones y de la forma en que se configuran para optimizar el conocimiento que poseen.
El asunto fundamental para los administradores, gerentes y "decision makers" dentro de las organizaciones es partir de la premisa que el conocimiento no lo posee el
"Local Area Network", las hojas de calculo, los documentos en texto, las bases de datos, el intranet y las páginas de Internet, por mencionar algunas herramientas de
trabajo. Al final del día el conocimiento reside en los cerebros de los recursos humanos que agregan valor a la organización. Es imperativo identificar cuáles de nuestros
recursos forman parte del "brain trust" de nuestra organización; el no realizar de manera inteligente este análisis supone que nos tomemos riesgos innecesarios al
desarrollar las gestiones de negocios.
En términos de diseño organizacional, el orden de optimización se establece a través de las redes de trabajo. El concepto de redes de trabajo se refiere al diseño de
células o unidades que desempeñan un trabajo o buscan alcanzar un resultado en específico: estas células nacen cuando se define el trabajo o resultado a alcanzar y
mueren cuando se realiza o alcanza el mismo. Este tipo de diseño permite una mayor flexibilidad y resilencia en la estructura organizacional, lo que se traduce en ventaja
competitiva.
Tenemos que factorizar las implicaciones del modelo Jacobiano en el proceso de desarrollo de una iniciativa de negocios electrónicos. Se convierte en un asunto de
poder integrar de manera efectiva la capacidad tecnológica de la estructura organizacional con la capacidad y el potencial del "brain trust" organizacional. La
sincronización inteligente de estas dimensiones redundará en un desarrollo efectivo de la estrategia institucional, y permitirá el posicionamiento y crecimiento sostenido
de la organización.
Hasta la próxima, y Dios les bendiga.
Manuel Maldonado Cotto es Vicepresidente de E-Business Strategy de Quality for Business Success, Inc. | mmaldonado@qbsteam.com
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